La última vez que el entrenador del Real Madrid dijo algo similar fue tras vencer al Efes Pilsen y lograr la clasificación para el Top 16 de la Euroliga como segundo de grupo. Y la verdad es que, por mucho que ese día leyera en las caras de sus jugadores el hambre títulos, no se comieron ni un rosco en Europa.
Mañana se conoce el país que organizará el Mundial masculino de 2014. Reunidos en Ginebra (Suiza), los miembros de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) deciden.
¿El baremo? ...pues que Pepeluis haya saciado y prometido saciar hasta el 2014 a los estómagos agradecidos de los veinte miembros del Central Board de la FIBA con derecho a voto para tomar la decisión.
En fin, que todo sea por que el Mundial se juegue en España.
La epidemia va para largo. La gripe de las auditorías ACB sigue dando que hablar y genera noticias casi a diario, ninguna con buena pinta. La última, que añade nuevos datos y consideraciones, se ha publicado en el diario Marca. La firma Eduardo Schell:
EL GRANADA, EL PRIMERO QUE PODRÍA SEGUIR LOS PASOS DEL AKASVAYU La ACB teme más desapariciones La norma es clara: un club no puede estar dos años en quiebra técnica · Los equipos tienen hasta el 4 de julio para equilibrar presupuestos · Si desaparece un equipo y no se inscribe el Obradoiro, no bajaría ninguno · Ascenderán dos de LEB
La grave crisis económica también sacude a la ACB, que teme seriamente que algún equipo siga los pasos del desaparecido Akasvayu, lo cual provocó el sistema actual de una liga impar. Han saltado las alarmas desde Granada con informaciones que aseguraban que el club tenía hasta el próximo 30 de mayo para sanear sus cuentas e inscribirse para la próxima campaña. La normativa es clara: un club no puede estar dos años seguidos en quiebra técnica o de lo contrario perderá su plaza en ACB, pero la fecha para presentar las cuentas y demostrar que están fuera de causa de disolución es el 4 de julio e incluso la Liga, como ya hizo con el MMT Estudiantes, extendería un periodo extraordinario de 10 días más para subsanar pequeños errores. El año pasado, el Akasvayu, acuciado por las deudas, desapareció, mientras que el Estudiantes logró salvarse gracias a un nuevo plan de viabilidad. El Granada, ahora mismo, está buscando esa vía que le permita seguir en la máxima categoría. El club andaluz apuntó que su idea era equilibrar su balance económico con la capitalización del usufructo de su plaza en la Liga —propiedad del Ayuntamiento— pero que la ACB se negó a aceptar esta vía.
La ACB se mostró sorprendida por esta noticia. Subrayó que no ha rechazado ninguna petición del Granada y que trabaja con el CSD y el Instituto de Auditorías para intentar ayudar en lo máximo posible a los clubes en dificultades. Los andaluces no son los únicos con problemas para equilibrar su balance, aunque el nuevo Plan General Contable permitirá ciertas concesiones a los equipos con problemas a la hora de cerrar presupuestos y balances contables.
Atentos al Obradoiro La posible desaparición del Granada y de otros clubes no alteraría el número de ascensos —el Valladolid como campeón de la fase regular de la LEB y otro más—, pero los descensos sí se verían alterados. Si el Obradoiro formaliza su inscripción en ACB antes del 15 de junio, bajarían dos a la LEB —si no lo logra, sólo uno— pero los descendidos —CAI y Menorca— tendrían prioridad sobre las plazas. Si Obradoiro no se inscribe y desaparece un equipo, Menorca se salvaría por el club gallego y el CAI ocuparía la plaza vacante. Enlace de la información: http://www.marca.com/2009/05/16/baloncesto/acb/1242503624.html
BALONCESTO-NBA: CRISIS ECONÓMICA Los Heat despiden a empleados de su plantilla Miami (EEUU), 14 may (EFE).- La crisis económica no ha llegado todavía a los bolsillos de los jugadores de la NBA, pero sí a los empleados de los equipos, como a un grupo de los Heat de Miami, que han recibido la notificación del despido. La crisis económica que afecta a todo el país también ha llegado a los que trabajan en el American Airlines Arena de Miami, el campo de los Heat. El presidente de los Heat, Eric Woolworth, anunció en un comunicado oficial la eliminación de una pequeña cantidad de puestos de trabajo dentro del equipo. Las personas que han sido despedidas han recibido una compensación económica y si las condiciones económicas mejoran podrán nuevamente ser contratadas. "El Heat Group y sus empleados siguen centrados en ofrecer un gran producto tanto a los invitados como a los patrocinadores basado en la filosofía de experiencia y calidad", destacó Woolworth. Aunque oficialmente no se dijo cuantas personas perdieron su puesto de trabajo con los Heat, el periódico "South Florida Sun-Sentinel" informó que al menos 20 personas fueron despedidas. Entre los despedidos se encuentra Wali Jones, consejero para asuntos de la comunidad, un ex jugador y seguidor de talento dentro de la NBA. Jones, que tiene una licenciatura sobre economía por la Universidad de Villanova, ha permanecido durante dos décadas con la organización de los Heat.
El Club Baloncesto Granada ha agarrado con virulencia la gripe de las auditorías ACB. Se encuentra seriamente amenazado de no poder inscribirse en la Liga ACB para la próxima temporada como consecuencia del desajuste contable que tiene la entidad y que se cifra en torno a dos millones de euros. Desde la entidad nazarí se había planteado la posibilidad de que se aceptara el valor del usufructo de la plaza para competir en la ACB que está explotando, ya que la propiedad de la misma es del Ayuntamiento de Granada. Desde el municipio se vio bien la salida, incluso dio su visto bueno el pasado lunes. Sin embargo, la ACB ha rechazado de plano la propuesta. El motivo lo desvela hoy el diario Ideal y pasa porque, al parecer, el CB Granada ya se había acogido con anterioridad es esta opción, por lo que ese usufructo del valor de la plaza ya figuraba contabilizado en su patrimonio. De ser así, para qué tanto paripé durante los últimos días entre el presidente del club, José Julián Romero, y los políticos de la ciudad, alcalde y presidente de la Diputación al frente. ¿Qué es lo que hicieron el otro día cuando todos se reunieron en 'secreto' para pactar la salvación del equipo? O es que simplemente se conformaron con ver el montaje de vídeo de distintos partidos disputados esta temporada, que empezaba con el palizón dado en casa al Cajasol, y que tuvieron de fondo en una pantalla que presidió la cita.
Tiempo hay aún, tanto como tiene el Obradoiro para presentar los papeles que hagan justicia a la decisión de la justicia (15 de junio). Veremos si el CB Granada no se convierte en la primera víctima de la temporada como consecuencia de la gripe de las auditorías ACB.
Corría el año 2003 y la jornada 25 de la Liga ACB. El Club Baloncesto Cáceres estaba como antepenúltimo en la clasificación con una victoria de ventaja sobre el penúltimo, el Fórum, y tres sobre el colista, el CB Granada. Esa noche, ganar en el Palacio de los Deportes de Granada al equipo desde esa semana entrenado por Sergio Valdeolmillos, sustituto de Antonio Gómez Nieto, significaba para el conjunto extremeño dar un paso de gigante hacia la permanencia, ya que la renta sobre el cuadro vallisoletano a falta de nueve jornadas sería de dos triunfos más la opción de tener que jugar a aún contra los del Pisuerga, frente a los que habían cedido en casa.
El Cáceres ganó en Granada. Recuerdo el pesimismo a la conclusión del encuentro en todo el entorno del equipo granadino, pues se consideraba haber perdido la última esperanza para tratar de evitar el descenso. En contraposición, alegría desbordante en los extremeños. En la rueda de prensa posterior al partido, los periodistas visitantes ensalzaron el triunfo y felicitaron al entrenador del conjunto cacereño por lo que ellos entendieron la permanencia virtual. Aquel técnico era Manuel Hussein y ante la desbordante euforia dijo: "Hasta que no estemos salvados prefiero no hablar, yo en baloncesto he visto hasta burros volando". Y vaya que si volaron, nueve jornadas más tarde el CB Cáceres acompañó al CB Granada a la LEB.
Burros volando ha vuelto a ver Hussein. Al frente del Club Baloncesto Murcia se planta ante la última jornada de la Liga ACB de esta temporada en la penúltima posición de la tabla. Visita al Cai Zaragoza, antepenúltimo en la clasificación, y lo hace sin uno de sus principales jugadores, el base estadounidense Chris Thomas, al que el técnico aparta del equipo días antes por negarse a entrenar ante un retraso en los pagos de las nóminas. Al cuadro maño, con todo a su favor, le bastaba con ganar por un punto para lograr la permanencia, y vio como los burros volaron sobre el pabellón Príncipe Felipe a un segundo y siete décimas del final. Con empate en el marcador, el CB Murcia mediante Taquan Dean anotaban un libre que lo hundía como colista y descendido a la LEB (pues venció Menorca al Cajasol). Un final en el que los árbitros marcaron dos faltas personales en contra del conjunto local, la primera en ataque (a 15 segundos) y la segunda, en defensa.
Y creo que las faltas fueron o así lo veo.
Lo del Cai, por mucha pasta y socios que maneje, no es ni más ni menos que pretender ser un grande de la Liga en la temporada del ascenso. Su gran error, no confiar en ningún momento en Curro Segura. A partir de ahí, los errores se encadenan. Sirva como ejemplo lo del CB Murcia y su confianza en Manuel Hussein (pese a los múltiples movimientos realizados a sus espaldas) y dos permanencias consecutivas logradas gracias a creer en que en el baloncesto se ven hasta burros volando.
Al Cai Zaragoza ahora ya no le queda otra opción que creer en que los burros vuelan para que los problemas económicos de más de algún club le permitan agarrarse a la ACB.
En tiempos de crisis económica esta claro que el mundo del deporte no se va a escapar de rositas. Y mucho menos el baloncesto y sus competiciones profesionales, pues la gran mayoría de los clubes dependen de patrocinadores, una importante parte de ellos vinculados al entorno del ladrillo. Ejemplo claro, lo sucedido con el Akasvayu.
Con el paso de los meses y el avance de la temporada, no ha tardado en saltar un nueva liebre. El CB Granada ha recibido una comunicación de la Liga ACB, en la que le exige que solucione sus problemas financieros acumulados en la dos últimas temporadas, si quieren salir a competición la próxima campaña. Tiene de plazo para resolver el desajuste hasta el 30 de junio. Desde la entidad nazarí ahora se plantea solventar el panorama con el valor que tiene la plaza que da derecho a competir en la ACB, de la que es propietario el Ayuntamiento de Granada. El planteamiento, al parecer, pasa por que el Consistorio transmita ese derecho al club, que está valorado en casi tres millones de euros, por lo que el balance contable quedaría resuelto, ya que el desajuste es inferior a dos millones.
El Ayuntamiento pasaría a ser uno de los accionistas principales, por no decir el mayoritario, y además recibiría el compromiso del actual Consejo de Administración de no poder vender los derechos de explotación y competición de esa plaza en la ACB.
La historia entiendo que ha de ser muy bien atada desde el Ayuntamiento, ya que, si entra al juego y pasa a ser el mayor o uno de los mayores accionistas del equipo, correrá el riesgo de que más tarde, además de con la plaza se quede con el club en un supuesto de que los rectores actuales (poseedores ahora de la gran parte de las acciones de la entidad) tiren la toalla y se marchen. A partir de ahí, todo el pastel sería para el Ayuntamiento: plaza y equipo.
Asunto del CB Granada en particular al margen, es más que seguro que no es el único club ACB con una situación financiera similar o peor. Aflorarán a partir de ahora, justo cuando está a punto de finalizar la temporada y hay que empezar a hacer números de cara a la siguiente campaña. Vamos a ver cuantos equipos, quizá salvo los que pertenecen a clubes de fútbol o a entidades financieras, escapan de la crisis. Y los que mantienen como nombre principal una marca comercial, al menos al precio de oro que se luce ahora. Esperemos que la 'gripe de las auditorías ACB' no se convierta en pandemia.
Rudy Fernández ya tiene en el cajón del éxito ser el jugador de la historia que más triples ha logrado en su temporada del debut en la NBA. Han sido 159, uno más que Kerry Kittles, que ostentaba la marca desde su llegada a los Nets en 1996. El alero de los Trail Blazers ha conseguido lo que no le dejaron firmar la pasada temporada a Juan Carlos Navarro, que se quedó en 156.
Pese al récord como triplista y el 'porsaco' que da defendiendo, me quedo con sus alley-oop, su gran especialidad.
Esta noche juega el Club Baloncesto Murcia en Bilbao... y otros seis equipos: Cajasol, CB Granada, Estudiantes, Bruesa, Cai Zaragoza y ViveMenorca. Todos, unos más que otros, tienen los cojones a la altura del pescuezo por el desbarajuste creado por la ACB en la temporada en curso a raíz de la decisión adoptada por la Asamblea General Extraordinaria de la Liga el pasado 19 de enero, cuando ya había finalizado la primera vuelta de la fase regular, y que dejó y mantiene en el aire si descenderá a la LEB uno o dos equipos.
Quedan cuatro jornadas (cinco para el CB Murcia con su partido de hoy) para finalizar la competición y menuda tiene liada el señor Portela -el de la medalla- y sus colaboradores. Ninguno de los equipos implicados sabe hasta donde tendrá que sufrir o si aún está a tiempo de tirar la casa por la ventana, como el Cajasol esta temporada fichando a tiempo a Clay Tucker o como el CB Granada en la pasada campaña contratando para la última jornada a Mensah-Bonsu el salvador.
Lo peor de todo es que aún así, cuando finalice la fase regular, el que sea penúltimo seguirá sin saber si desciende o no. Tendrá que esperar a que el Obradoiro hable, y eso puede no producirse hasta junio. Demencial.
Y en medio, o entre pitos y flautas, el asunto de la crisis, que tiene toda la pinta de arrastrar a algún equipo ACB. Vamos, que podría no bajar ninguno. O desaparecer más de uno. O que la Liga se quede con menos equipos de los 17 clubes actuales. O que los que suban a la ACB no tengan pelas para hacerlo. O que...
El que juega con fuego se quema. Hay equipos que lo hacen una temporada tras otra y todos acaban quemándose. Basta con repasar los descensos a la LEB de las últimas campañas: Valladolid, Etosa, Manresa, Breogán, Lleida... Todos coquetearon varios años con la fina línea que separa la permanencia del descenso y, una vez salvados, insistieron en volver a jugar. Ninguno tuvo en cuenta que jugar y nunca perder, no puede ser. Alguno parece haber olvidado muy pronto lo que sufrió la pasada temporada.
Menorca, Granada, Estudiantes, Murcia o Cajasol están tonteando más de la cuenta, al igual que los recién ascendidos Cai y Bruesa. Todos se han confiado en que sólo hay una plaza de descenso y pensaron que siempre habría un equipo más malo que el suyo. El rollo es que ningún club aplica en su planificación para la siguiente campaña esa palabreja, puesta de moda por aquellos entrenadores y/o directores deportivos que suelen no tener argumentos para justificar casi nada, que no es otra que los intangibles. Ni con que asome el Obradoiro.
Llegados a la jornada en la que está ya la Liga ACB, la vigésimo novena, a seis del cierre de la fase regular, para el que ya haya descansado, y una menos, para el que aún tenga que hacerlo, todos los equipos citados se empeñan en jugar con fuego. Sólo uno, el Cajasol, quizá por aquello de ser una entidad de ahorros, ha tirado del cajón para intentar poner remedio a lo que al cierre de la primera vuelta se calificó como hecatombre (último con sólo dos victorias). Pasito a pasito se ha situado al nivel del CB Granada, equipo por entonces catalogado como revelación y ahora, junto al ViveMenorca, el peor de la segunda vuelta.
La apatía del CB Granada sobre la pista, como demostró ayer ante el Barcelona o en anteriores encuentros, no es ni más ni menos que la sensación de abulia que se transmite desde las cabezas pensantes de la entidad. El presidente, José Julián, parece dispuesto a tirar la toalla y devolver el equipo al Ayuntamiento, el propietario de los derechos de la plaza en la ACB, y el director general, Julián Aranda, tiene menos recursos que su antecesor en el cargo, Oriol Humet, que ya tiene mandanga. Bueno, y del entrenador que voy a contar: ahora va y se descuelga diciendo que no ficha algún refuerzo porque a estas alturas no hay nada en el mercado, y menos para el presupuesto con el que cuentan.
Julián, Aranda y Poch deben repasar el vídeo de la última jornada de la pasada temporada.
Pues nada, parece que en la temporada pasada encontraron algo en el mercado mucho más tarde, un tal Mensah-Bonsu. ¿A ver si lo encontró Sergio Valdeolmillos? De ser así, ¿para qué se ha cambiado de entrenador y para qué tiene el equipo un director general o deportivo o como se quiera llamar?
Por cierto, el negro que aquel día acojonó al Tau ahora está en los Raptors de la NBA con José Calderón. Y de esta guisa.
Más vale jugar con billetes que con fuego. Lo primero aumenta el peso de una losa que, con el asunto de la crisis, la ACB tendrá que pasar la mano para no quedarse con siete u ocho equipos en competición; lo segundo: quema.
Estoy empachado de los entrenadores que, cuando su equipo acumula una derrota tras otra (alguna de escándalo), se justifican apelando a que la 'grada' ni los periodistas saben de baloncesto. El último ejemplo, Trifón Poch. Su equipo, el CB Granada, lo está pasando mal: dos victorias en las últimas trece jornadas; ha perdido de forma definitiva, que no matemática, colarse entre los ocho mejores; y le aprietan los equipos de abajo de la clasificación.
Poch se despachó ayer en Radio Granada: "Yo entiendo que la percepción que pueda tener la gente desde fuera pues es diferente a los profesionales que estamos trabajando y que vemos mucho más: los errores, las carencias, las cosas que se podrían hacer y no se hacen. Entiendo que cueste desde fuera ver esas cosas porque no se esté preparado ni capacitado para verlas, entonces en ese debate a veces es difícil o prácticamente imposible encontrar un punto de encuentro, porque los deseos las ilusiones, las cosas que quiere un espectador, evidentemente, no siempre coinciden con las que ve un entrenador profesional con respecto al rendimiento de unos jugadores".
Partiendo desde la base de que Poch tenga razón, ha de valorar que generalizar siempre es injusto. Debe comprender que es muy complicado realizar afirmaciones como la suya si tiene en cuenta que en el Palacio de Deportes de Granada entran en torno a 8.000 aficionados, muchos más espectadores tienen opción a opinar si el encuentro es televisado, como sucede últimamente, y que en la grada, en las cabinas de prensa o mirando el televisor hay de todo, como en la viña del señor.
Es cuando menos curioso que los entrenadores (muchos, para no generalizar) se agarren a opinar sobre el conocimiento baloncestístico del entorno del equipo y que nunca, casi nunca (para no generalizar), acepten la opinión de los demás. Es algo que siempre sucede cuando los resultados no son favorables y sienten presión, o quizá miedo.
También es curioso que a casi todos los entrenadores no les guste nada, casi nada (para no generalizar), que los periodistas cuestionen sus decisiones y cuenten y valoren sus partidos. Eso sí, a los entrenadores, a casi todos (para no generalizar), les encanta cuestionar el saber de los periodistas y hablar de periodismo. Paradójico.
Trifón Poch debería saber que el último entrenador que salió de Granada, Sergio Valdeolmillos, al que él sustituyó, el principal problema que tuvo fue granjearse su divorcio con la afición y con los medios de comunicación menospreciando a ambos y haciendo gala de grandes dosis de soberbia tras las victorias y cargando contra los espectadores y los periodistas. Valdeolmillos la temporada pasada logró evitar el descenso del CB Granada a la LEB, pero no su despido como entrenador del equipo. Un vídeo montado por el Sargento Crítico en su blog, que también está colgado en YouTube, reflejó así la salida de Valdeolmillos de Granada:
Imprescindible oír el sonido del vídeo
Y eso que Sergio Valdeomillos, que ayer se convirtió en el nuevo entrenador del Breogán de la LEB Oro, ha disfrutado como técnico de la etapa más próspera del CB Granada. Y que por estadística obtuvo los mejores resultados de la historia del club.
Como continuidad de las dos entradas anteriores de este blog (y generalizando): cuando las barbas de tu vecino veas cortar... pon las tuyas a remojar.
Ah, y a ganar al CAI.
Nota: la magnífica foto, que no montaje, de Trifón utilizada en esta entrada también es de Sargento Crítico.
A propósito de la anterior entrada, no ha tardado mucho en tener continuidad. Una noticia difundida por la agencia Europa Press el viernes, que se refleja la página web de la ACB, incide en los primeros efectos de la crisis sobre el baloncesto y, sobre todo, en una competición tan poderosa mediática y comercialmente como es la NBA.
Indianapolis (Estados Unidos), 13 Mar. 2009 (Europa Press).- Indiana Pacers podría cambiar de sede e incluso desparecer por culpa de las dificultades económicas que atraviesa, según ha advertido el vicepresidente del equipo Pat Early, que ha pronosticado pérdidas esta temporada superiores a los 23 millones de euros.
Según explicó Early en la web de la NBA, el principal escollo para el club es el alquiler de su cancha, el Conseco Fieldhouse. El estadio pertenece a una empresa privada llamada Indianapolis Capital Improvement Board, que alquila el recinto a los Pacers a cambio de 15 millones de dólares anuales (11,6 millones de euros).
El vicepresidente asegura que el club deberá tomar "muchas decisiones difíciles". "Es posible que el equipo cambie de sede. Es posible venderlo. También es posible que desaparezca. Lo que no es posible es perder indefinidamente la cantidad de dinero que estamos perdiendo este año", avisó Early.
Más apaciguador se mostró el copropietario de la franquicia, Herb Simon. "No tengo ninguna idea de abandonar Indiana, solo la intención de mantener los Pacers y seguir con ellos en Indiana. Es el único asunto seguro", tranquilizó Simon, dueño del club junto con su hermano Mel desde 1983.
Simon aseguró que puede "manejar" el club porque "el único problema" que sufre es el alquiler del Conseco Fieldhouse, aunque mandó un toque de atención a la afición del equipo. "Quizá el coste de mantener la franquicia en Indiana es más de lo que la gente de la ciudad está dispuesta a asumir", afirmó.
Los Pacers están a la cola de la NBA en asistencia de público y han registrado pérdidas en nueve de los diez últimos ejercicios económicos.
Lo dicho: cuando las barbas de tu vecino veas cortar... pon las tuyas a remojar.
Leo en una noticia difundida por la Agencia Efe en la que cita como fuente al SportsBusiness Journal, y publicada de forma íntegra por la web de la ACB, que la NBA tiene previsto pedir un préstamo de 175 millones de dólares para ayudar a los equipos que sienten la presión de la crisis económica.
La intención, al parecer, pasa por distribuir 11,6 millones de dólares entre 15 equipos, que ya han manifestado a la Liga su interés por recibir ayuda. La misma información habla de que el interés que se pagará por el préstamo oscilará entre el 8,27 y el 7,45 %, que tiene tela.
Menos mal que el comisionado de la NBA, David Stern, dijo durante el último All Star que la crisis económica no iba a tener un efecto negativo dentro del baloncesto profesional, como recoge el citado despacho de agencia. La primera medida, al margen del crédito solicitado, parece que ha sido despedir a parte del personal de la administración de la NBA.
Aquí, en la ACB, el panorama parece que va por el mismo camino. Si en las últimas anteriores temporadas ya hubo equipos en apuros económicos, incluso se produjo la desaparición o renuncia a la Liga ACB del Akasvayu, en la campaña en curso el patio va a peor. De todos es sabido los problemas que ha tenido el Club Baloncesto Murcia para salir en competición o los que se 'rumorean' por los que pasa el Estudiantes.
Días atrás, el presidente del Club Baloncesto Granada, José Julián Romero, ha cocodrileado con la posibilidad de finalizar este año con gran apretura económica. Llama la atención al manifestarlo un dirigente que siempre ha presumido de tener las cuentas de la entidad claras, equilibradas y saneadas, y que ha renunciado a pelear por alcanzar un determinado objetivo deportivo con brillo para no tener que hacer algún esfuerzo económico del que, con el paso del tiempo, tuviera que arrepentirse. Incluso se ha permitido coquetear con el descenso por no tirar de billetera.
De ser así, tal y como lo cuenta del presidente de la entidad nazarí, es un claro indicador del problemón que se le viene a más de un club, que hay muchos no protegidos por estar apareados a grandes equipos de fútbol y también por no estar sujetos a cajas de ahorros. Y muchos, la mayoría, dependen en gran medida del ladrillo, quizá el sector más en crisis o, al menos, el que ha desencadenado todo el ajo.
En definitiva, si tiene mala pinta a nivel global, da miedo pensar qué puede suceder con el deporte profesional en España. Eso sí, quizá al menos sirva para regular el desmán existente a la hora de cerrar contratos, principalmente los de los jugadores. Claro que volverá a haber los equipos buenos y el resto, en lugar del 'equilibrio' que muestra en la actualidad la Liga ACB, en la que cualquiera le puede mojar la oreja a cualquiera, ¿aunque se llame Tau?
"Ante el Lokomotiv nos jugamos poner un pie en la siguiente fase", Pedro Martínez en la previa del partido de la Eurochallenge que su equipo, el Cajasol, disputa mañana en tierras rusas (17.00 horas).
Entiendo que lo manifiesta con el ánimo de mentalizar a su hundido equipo en la Liga ACB de la necesidad de creer en el trabajo y el sufrimiento para intentar salir del pozo de la clasificación, pero ¿de verdad le interesa al Cajasol seguir gastando esfuerzos en una competición que no reporta nada más que desgaste? Pues nada, adelante con el rentoy.
"La suerte es la sonrisa de lo desconocido", dijo en su día el dramaturgo francés Etienne Rey. Y ahí es como se puede entender que el Club Baloncesto Granada haya aprendido a ganar lejos de casa. Hay que tener en cuenta que no lo había conseguido en toda la primera vuelta, o mejor desde el 16 de diciembre de 2007. En cambio, ahora resulta que acumula dos victorias a domicilio en tres encuentros que lleva disputados fuera del Palacio de Deportes de Granada desde que se inició la segunda vuelta de la competición ACB. ¿Qué está pasando?
Las pajas mentales que uno se puede hacer al respecto son infinitas. La más recurrente quizá sea agarrarse a decir que en la primera vuelta el equipo tenía a todos los rivales fáciles en casa, mientras que lejos se medía a un gordo tras otro, salvo dos rayas en el agua que se consideran al CAI Zaragoza y al ViveMenorca, y que en cambio ahora los 'malos' son a domicilio. Pues vale...
El único dato empírico, que no intangible, para explicar el cambio de signo de los resultados lo aporta el color. Sí, sí es cuestión de color, el de los calcetines de Trifón Poch. Así los lució durante casi toda la primera vuelta:
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Y así los luce ahora (tomada en Bilbao):
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Por tanto, con calcetinada negra, sólo queda soñar con colarse en el play off. "Se puede matar al sonador, pero no al sueño", dijo en su día el pastor baptista estadounidense David Abernathy.
Está claro que cada maestrillo tiene su librillo. Y no va a ser menos entre los entrenadores. Uno de los que lo padecen es Nacho Martín, jugador del Club Baloncesto Granada. Este ala-pívot que cumple su cuarta temporada en la Liga ACB, pues antes sólo había disputado un encuentro, con el FC Barcelona en la temporada 2002/03, ha pasado de ser un jugador de cierta relevancia para Sergio Valdeolmillos, el anterior técnico del conjunto nazarí, a casi no rascar bola. Sirva como dato que en la pasada temporada formó en el quinteto inicial en 14 ocasiones, mientras que en la campaña en curso apenas juega. Con la de Bilbao, tres apariciones en el cinco inicial. De igual modo, en la actualidad es el segundo jugador que menos minutos está en pista, sólo tiene menos presencia el pipiolo Jorge Fernández. En la Liga pasada fue el séptimo hombre del equipo.
Cuentan que Trifón Poch considera que Nacho Martín realiza 'baloncesto callejero', un estilo que al parecer no gusta al técnico. Y de ahí, los baquillazos que está sufriendo. Que su estilo de juego y la técnica individual responde a esa catalogación parece evidente, y para muestra un botón:
La realidad es que Martín, como buen baloncestero callejero, en la ACB se queda 'pequeño' para emplearse como pívot, que es como mejor se desenvuelve, y es demasiado lento para hacerlo como alerito fino, sobre todo en estos tiempos en los que la preferencia son las 'metralletas' con capacidad para progresar de afuera hacia adentro. Y él tiene muchos problemas para cumplir con esos requisitos. Al menos, mientras no gaste mayor jeta. Tanta o más como ante el Fuenlabrada en décima jornada de la temporada en curso. O como Pablo Aguilar, que es su tapón para jugar más.
Por ahora, a falta de pan buenas son tortas... Que ante las dudas que genera al entrenador, Nacho Martín tiene a su favor la afición del CB Granada, que no es poco. Se lo demostró con una profunda ovación cuando Poch decidió ponerlo en pista ante el Tau.